Blog de la facultad de Ciencias Sociales y Humanas

Trabajos comunitarios
28 de agosto de 2018

El Desmembramiento de la espiritualidad con la llegada de la educación formal

Por: interacciones

Por: Édgar Eduardo Tenebuel Tombé.

Pueblo Misak-Misak, Cabildo Piscitau, Piendamo-Cauca

Primer semestre Sociología.

Programa de Interacciones Multiculturales – Universidad Externado de Colombia

Desde que la constitución de 1991 en el capítulo I titulado “de los principios fundamentales”, el artículo 7°: “el estado reconoce y protege la diversidad étnica y cultural de la nación colombiana”, el artículo 10°: “el castellano es el idioma oficial de Colombia. Las lenguas y dialectos de los grupos étnicos son también oficiales en sus territorios. La enseñanza que se imparte en las comunidades con tradiciones lingüísticas propias será bilingüe” y en los siguientes, reconoce que es un país pluriétnico y multicultural. En este enfoque diferencial, se crea una estructura para la jurisdicción especial indígena, en la cual las instituciones  en su cumplimiento y ejercicio entran a los territorios con los diferentes programas: salud, educación, cultura, deportes, tomando como base los planes de vida de los resguardos constituidos. Aun así, no ha sido una estrategia de permanencia y conservación cultural, las consecuencias que consigo trajo son la realidad de nuestro contexto actual. Ahora bien, ¿Qué tanto nos están acabando identitariamente con la intervención de las instituciones?

El pueblo Misak o conocidos tradicionalmente como guambianos, han vivido tres momentos de colonización en su historia: El exterminio en la conquista, la reducción en la colonia y la integración en la actualidad, conjunto a la imposición de un sistema ajeno, causando impactos de desarraigo cultural en la comunidad.  Razón por la cual, los abuelos y abuelas se niegan a adoptar costumbres e ideologías traídas de occidente, uniéndose a las luchas por el territorio y la resistencia para seguir hilando nuestras formas de vida, acorde a nuestro deber y derecho mayor. Es así, como se logró por vías de hecho visibilizar la presencia del pueblo misak en el departamento del Cauca y ser reconocidos en Colombia. La voz de nuestros abuelos milenarios parte del territorio, dicen: “somos de aquí, así como nace un árbol” (Luis Guillermo Vasco, S,F) Es por ello que cuando un nuevo ser está en el momento previo a llegar, no se habla de nacer o dar a luz, se le denomina a quien llega nu misak -gente grande-, ya que en el ciclo de vida será parte de un todo como un tejido natural de nuestra existencia. Por lo cual, las parteras siembran el ombligo con plantas, semillas envueltos en lana de llama y cenizas en el nakchak -fogón o cocina tradicional que se encuentra ubicado en el suelo-, simbolizando el fuego elemental que nos mueve y nos da vida. También, es un momento espiritual ya que es la raíz que se conecta con el primer mundo y el segundo -el subsuelo y la superficie del territorio-, es desde este primer momento, en que la educación se hila en familia alrededor del fuego y la palabra.

Anterior a la constitución de 1991, la educación formal ya había dado sus primeros pasos en nuestro territorio con la llegada de las hermanas misioneras de la madre Laurita en 1930, quienes fundaron la primera escuela en la verada las delicias. Más tarde, tras la caída del general Rojas Pinilla, la junta militar que en su momento asumía el mandato en el país con el objetivo de  disminuir el grado de violencia en la que se vivía, intervienen por medio del ministerio de educación nacional en la década de los años 60. Es así como empieza a funcionar el internado escolar indígena de Silvia Cauca, como resultado del proceso del Programa de Núcleos Escolares Rurales Nacionales, con un sistema dominante de educación sin ningún enfoque bilingüe. Por ello, a raíz de la preocupación de los técnicos del ministerio, surge la necesidad de integrar docentes Misak a la institución. Proceso que asumió la recién creada dirección de asuntos indígenas por Gregorio Hernández de Alba, quien legaliza, reconoce y da nombramiento oficial en 1973, al docente Francisco Tumiña y  a otros más, para dar clases de Namuy wam -dialecto propio de los Misak- y otras áreas complementarias a niños Misak. Desde 1960 hasta 1990 con la construcción de las vías hasta el interior del resguardo de guambia, llegaron los hogares comunitarios del ICBF, las madres comunitarias escogidas por el cabildo de guambia preparadas de acuerdo a los lineamientos de la infancia del bienestar familiar y desde luego, la socialización para poner en marcha las concentraciones o casas de esta prestación de este servicio. Es así, como se da un inicio lento del desmembramiento primario de la madre e hijo, territorio y espiritualidad, evidenciando sobreprotección por parte de los padres de familia. Situación que aprovecharon las madres comunitarias para darle vida a estos hogares sustitutos para los niños Misak; amenaza invisible que creció hasta el punto de desintegración de las relaciones familiares alrededor del fuego y la palabra de los abuelos.

Previo a las intervenciones de las instituciones del estado, la relación de padres e hijos era más estrecha ya que la concepción de crianza se arraigaba a las formas de vida propia, sin necesidad de acudir a un ente externo o ajeno al ciclo propio. La concepción de los padres se construía en principios naturales, el espacio de formación y la educación se hilaban con la familia alrededor del abuelo fuego, un espacio del legado y la palabra. Aquí se corregía o se moldeaba al Nu Misak conforme a las leyes naturales y  espirituales, abriéndole camino a su vivir como parte del universo; es por ello que es costumbre que las madres siempre carguen en las espaldas a sus hijos. Esto se debe a que el Nu Misak debe estar a la altura de los mayores, de esta manera alimentan la experiencia. Esta simbiosis primaria se conecta con el corazón de la madre y el Nu Misak, estando en las espaldas en todo momento de la cotidianidad va construyendo la concepción del mundo, aprendiendo a escuchar, oler, sentir, ver para luego experimentar sus conocimientos y explorar descubriendo el territorio al empezar a dar sus primeros pasos. Es en ese momento donde está reconociendo que es parte de la vida misma. Desde que llega el Nu Misak, es motivo de fiesta y de reunión familiar, ya que quien llega es gente grande al que se debe dar la bienvenida, un sabio que seguirá las huellas de los mayores. Desde que el niño germina en la laguna interna de la madre ya tiene conocimientos legados de generación en generación en su genética. Por ello, se les concibe como  Nu Misak. Por lo cual, antes de la concepción la pareja acude a los médicos y sabios para  que llamen al niño dotado de cualidades y habilidades un legado que reúna las generaciones  pasadas.

Cuando las escuelas y las guarderías no habían llegado al territorio, el rol de los padres era crucial en la educación y formación de los hijos, al igual que las madres con sus hijas, les enseñaban las artes y oficios de los tejidos, la huerta, el tiempo, la semilla, administrar el hogar y la familia. Por su parte el hombre, les enseñaba a sus hijos las artes y técnicas del campo, tejer el tampal kuari -sombrero tradicional Misak hecho de fibra de tetera-, arquitectura, astronomía y los cálculos propios para trabajar la madera, la cerámica, entre otros oficios. Pero siempre respetando las formas de vida según sus manifestaciones en el medio natural, de esta manera se aseguraban la identidad cultural sin necesidad de encargar a las escuelas para que los educaran. Desde la intervención de las instituciones del estado, poco a poco se fue introduciendo otras construcciones de vida ajenas a las propias, perdiendo así los vínculos de los padres con sus hijos. Desde muy temprana edad -entre el año o año y medio – los padres de familia preocupados por las nuevas tendencias adoptadas, dejan a cargo de las madres comunitarias en las guarderías su cuidado y su educación, permitiendo que intervengan en el rol de los padres y así mismo, perdiendo la figura de autoridad de la familia.

Ahora bien, otro factor ha sido la construcción de vías hasta el interior del territorio, lo cual contrajo  la entrada libre a todo tipo de costumbres que nos vende el sistema económico; muchos adoptan ideales de vida, dejando a un lado las prácticas culturales. Otra de las incidencias ajenas ha sido la colonización del pensamiento y la intervención de las instituciones, haciendo que se acelere la extinción del idioma, las prácticas culturales y la espiritualidad del pueblo Misak. Desde la constituyente de 1991, los pueblos indígenas se pronunciaron ante el Ministerio de Educación Nacional, proceso jurídico que dio reconocimiento en el capítulo III de la ley general de educación, la cual reconoce la ley 115 de 1994, creándose un sistema de educación intercultural con enfoque étnico y trajo consigo el proyecto etnoeducativo comunitario PEC, el cual señala las normas generales para regular el servicio público de la educación  en los territorios indígenas. Es así, como nació el primer planteamiento educativo PEM en 1985, sistema de educación que se ha venido estructurando año tras año de acuerdo a las necesidades culturales e identitarias, sujetas al programa de educación del Resguardo de Guambia quien es el operador directo de los recursos de educación departamental. Aún con estos espacios ganados, es inevitable cambiar las costumbres adoptadas, ya que muchos por estrechez territorial migran a la ciudad o compran fincas en otros municipios, viviendo nuevas realidades en un contexto intercultural.

Desde 1987 la educación fue una de las propuestas fundantes del cabildo Misak de Piscitau, que luego se materializó en el año 2004 en cabeza de la primera fundadora de este proceso educativo, Mama Gertrudis Montano. Desde sus inicios y hasta la actualidad, la institución educativa agroambiental Ala Kusreik Ya Misak Piscitau, tiene como objetivo la revitalización y el fortalecimiento de la identidad y las prácticas culturales. Este proceso educativo desde el eje de preescolar hasta la básica secundaria y la culminación de los bachilleres, desarrolla un plan de aula o proyecto educativo comunitario intercultural que desde el año 2011 a 2013, en convenio con la Universidad Pedagógica Nacional UPN de Bogotá y el Cabildo Misak Piscitau elaboró para el ejercicio de la educación propia.

La Institución Educativa Departamental Indígena Misak Misak Ala Kusreinuk “Minga Educativa Intercultural Kurak Chak”, en su sede ubicada en la vereda Corrales Municipio de Piendamó Ala Kusrei Ya Misak Piscitau en su ejercicio educativo propone y realiza la Educación Pre-escolar de los Misak, Campesinos, Nasa y Afrodescendientes desde la implementación del proyecto educativo comunitario intercultural, el cual, contempla las cuatro dimensiones durante los cuatro periodos: Nepua Asiknuk (Cognitiva), Namui Wam (Comunicativa), Lintinuk (Socio-afectivo), Marinuk (Psicomotriz); las cuatro Espirales: Nupirɵ (Territorio), Kampa Wam (Cosmovisión y Espiritualidad), Namui Namui (Mi Comunidad Intercultural), Namui Isua Maramik (Arte Propio). Cada uno de estos componentes que estructura el plan de aula, tiene sus objetivos por periodo. Cabe resaltar que el proceso educativo que se ejerce es con el fin de seguir manteniendo las prácticas y las costumbres propias.

Por otro lado, el eje de preescolar y sus componentes pretende que el idioma propio se fortalezca en el Nu Misak, además de recrear un espacio de interacción intercultural para su desarrollo afectivo y de cooperación, entendiendo que el primer espacio de vida es el territorio. Por ello, el docente tiene como deber guiar los procesos de aprendizaje y el acompañamiento en su formación, siempre sujeto al legado de nuestros abuelos.

Cabe resaltar que el resguardo mencionado vive e interactúa en un espacio intercultural, en donde hay una construcción de relación afectiva y de cooperación respetando las diferencias culturales. Por ello, el trabajo comunitario se concentrará en la dinamización de los ejes:  Nupirɵ (Territorio), Kampa Wam (Cosmovisión y Espiritualidad) y Namui Namui (Mi Comunidad Intercultural) con la supervisión del docente de preescolar.

El proceso de educación en cada una de las comunidades has sido un pilar fundamental; por ello, cada una de las instituciones en su ejercicio han venido trabajando en como revitalización del pensamiento propio para la pervivencia y crecimiento integral del Nu Misak hasta su terminación del ciclo escolar. Por tanto, los planes de aula o los proyectos comunitarios de educación han sido un complemento en la implementación del aprendizaje de cada ser Misak, nasa, campesino y afro. Claro está cada eje con un objetivo distinto la cual respete las diferencias de cada niño sin interrumpir sus procesos propios y sin imponer un pensamiento, siendo vital recrear espacios de interacción y dialogo, en donde el Nu Misak comparta su cotidianidad con su familia y las prácticas que aún conservan y así identificar hasta qué punto se apropian de su raíz como ser indígena

Por último, cabe resaltar que la memoria de los abuelos y las abuelas están quedando en el olvido, la voz de nuestros ancestros se está apagando y así mismo las familias están adoptando costumbres ajenas traídas de occidente, aplicando leyes de otras tierras en nuestro contexto ancestral. Así mismo, las instituciones siguen interviniendo creando nuevas necesidades y desintegrando los vínculos primarios de la familia y el abuelo fuego. Es por ello que, el futuro de nuestro pasado queda en manos de los que nos revindicamos con nuestro origen y el territorio. Las nuevas generaciones deben despertar y  ejercer una acción directa en nuestras comunidades, resistir y luchar por nuestra causa común: el territorio, respetando todo lo vivo, ya que cada elemental, los animales, las plantas, y los tres mundos tienen espíritu que cumplen una función espiritual y almacena memoria de quienes somos en este ciclo de vida.