31 de julio de 2025
Conocer nuestra ciudad por fragmentos: una salida de campo a Usme
El pasado 31 de mayo, el programa de Geografía realizó una salida de campo a Usme Centro, en la que las y los estudiantes conocieron y reflexionaron entorno a los conflictos territoriales que trae el crecimiento urbano, la conservación del patrimonio arqueológico y el abastecimiento de agua de la localidad.
Aunque a veces pensemos que salir a campo significa irse muy lejos a conocer otras regiones, otras culturas, y, paisajes ajenos a nuestros contextos espaciales cercanos, desde el programa de Geografía tenemos la claridad de que, vivir en una ciudad como Bogotá, no necesariamente significa que todos y todas seamos conscientes de los procesos y problemas que atraviesan las múltiples realidades de nuestra ciudad. Por eso, las salidas de un día por la ciudad de Bogotá son una iniciativa que busca hacernos más conscientes de nuestros contextos espaciales cercanos y sus realidades.

El pasado 31 de mayo, en el marco del curso Planeación y Gestión Territorial, realizamos una salida de campo urbana a Usme Centro, una localidad del suroriente bogotano donde confluyen múltiples tensiones territoriales. La visita tuvo como propósito principal examinar los conflictos derivados de los procesos de expansión urbana, especialmente aquellos impulsados por actores privados e informales sobre suelos rurales.

Uno de los casos centrales fue el Plan Parcial Tres Quebradas, un proyecto de vivienda de interés social que debió restringir su área de implementación debido a la presencia de hallazgos arqueológicos. La zona en cuestión —de importancia patrimonial por los vestigios muiscas allí encontrados— evidencia la frágil relación entre los instrumentos de planeación urbana y la protección del patrimonio. Aunque por mucho tiempo se asumió que Usme había sido una necrópolis muisca, investigaciones recientes sugieren que la relación entre los espacios de vida y muerte de los muiscas era diferente a la nuestra, pues sus muertos eran enterrados al lado de sus viviendas, lo que complejiza aún más la necesidad de conservación del territorio, como forma de reconocer nuestras historias.

Además, visitamos la Planta de Tratamiento de Agua El Dorado, que capta aguas del río Tunjuelo en su cuenca alta y abastece parte de la localidad. Esta visita permitió reflexionar sobre el valor de los territorios rurales como espacios productivos y como estructuras ecológicas claves para la sostenibilidad urbana.

Como ejercicio académico, los y las estudiantes de la clase, propusieron estrategias de intervención para detener la expansión urbana descontrolada sobre estos suelos rurales. Esta fue una oportunidad para pensar en la práctica cómo se pueden conjugar los derechos al hábitat, la protección del patrimonio y la sostenibilidad ambiental, más allá del papel.

Este tipo de salidas a campo son un eje fundamental del programa porque estamos convencidos de que sin conocer de primera mano las realidades territoriales no se puede hacer mucho. Observar, caminar, escuchar y preguntar en el terreno es lo que permite construir una geografía crítica, situada y con sentido.