Línea transversal de Tecnología, Ciencias Sociales y Humanas TESOH

Wiesner. Madrid, 2015

  -TESOH-

La Línea Transversal de Tecnologías, Ciencias Sociales y Humanas —TESOH—  tiene como objetivo constituirse como un espacio colaborativo  de producción de conocimiento crítico con respecto a las mediaciones tecnológicas en el contexto contemporáneo. Sobre esta base, se pretende generar dinámicas de socialización, así como también promover la apropiación de los resultados en diferentes ámbitos de la Facultad, a nivel de la Universidad y fuera de ella.

¿Cuál es problema con las tecnologías? 

Al asumir una perspectiva crítica de la tecnología se toma distancia de  concepciones deterministas e instrumentales. Esto es así en la medida en que se busca hacer frente a aquellos relatos en los cuales la tecnología se asume como inherentemente asociada al ‘progreso’ y al ‘desarrollo’ o, por el contrario, como conducente a la ‘ruptura’ o la ‘destrucción’. Estos abordajes resultan inadecuados para la comprensión del carácter complejo, conflictual y relativamente autónomo de las mediaciones tecnológicas.

Para ahondar en este asunto, se privilegia entonces una perspectiva problematizadora, es decir, se pone en cuestión el valor de los problemas relacionados con las tecnologías. Por un lado, se busca hacer frente a la preponderancia de una racionalidad tecnocrática que, sobre la base del saber experto, impone su interpretación asumiendo los conflictos sociales como si se tratase de meras cuestiones técnicas. Por otro, se busca cuestionar la lógica economicista con arreglo a la cual la eficiencia y la eficacia sirven como criterios superiores de valoración.

En última instancia, se busca comprender la manera en que los problemas mismos se constituido como tales, de hacer aflorar los conflictos que les son correlativos, y de afirmar la posibilidad de plantear las cuestiones  tecnológicas de otras maneras. Para tal efecto, se hace énfasis en la mutua determinación entre el conocimiento, las prácticas técnicas y las subjetividades, reconociendo que hay cierta tendencia autónoma,  articulada con el sistema capitalista global, tanto de la dimensión discursiva, como también de la técnica misma.

¿Qué ámbitos y temáticas convergen en la línea? 

Como parte de este trabajo se reconoce la existencia de una cierta tradición latinoamericana de estudios de tecnología que incluye, entre otras propuestas, los inicios en términos de los estudios históricos sobre la tecnología, posteriormente lo que se ha denominado como Pensamiento Latinoamericano en Ciencia y Tecnología –PLACTS–, los estudios culturales latinoamericanos en comunicación y cultura, la economía política crítica, los planteamientos cepalinos a propósito de la Economía del Conocimiento y la Sociedad de la Información en América Latina y el Caribe, las investigaciones sobre postdesarrollo, algunas planteamientos decoloniales, así como también el amplio campo de los  que se han venido a denominar como los Estudios de Ciencia Tecnología y Sociedad –ECTS–.

De igual manera, se apropian insumos procedentes de otros lugares y espacios que, de diferentes formas, suponen aportes para el estudio de las mediaciones tecnológicos y de los conflictos que les son inherentes. Entre ellos cabe destacar, por ejemplo, la historia, la filosofía, la sociología y la antropología volcadas explícitamente sobre la ciencia y la tecnología. También pueden mencionarse los estudios sobre las industrias culturales, la pedagogía crítica, las epistemologías feministas, las genealogías sobre el conocimiento científico y las prácticas tecnológicas, las diferentes posiciones en el debate sobre el post – fordismo,  los estudios culturales, , la geografía crítica, la geopolítica, las antropologías del mundo, el capitalismo cognitivo, los estudios de inteligencia, la planificación urbana,  las etnografías en línea, el arte digital y las propuestas en torno a los comunes y la comunalidad.

 

Entradas recientes

Facebook: ¿construir comunidades y acercar a las gentes del mundo?

A mediados del año pasado la compañía manifestaba su nueva misión corporativa: “Construir comunidades y acercar a las gentes del mundo”. Vale la pena interpretar este horizonte en contraste con su modelo de negocio, que hizo que el 97% de los ingresos en el 2016 correspondiese a la venta de publicidad. Este rubro supuso el 98% de los ingresos para el 2017, que aumentaron un 47% en relación con el año anterior.

Here’s How 5 Tech Giants Make Their Billions

Facebook’s revenue growth Facebook’s Growth Is Fueled by Mobile Ads

Sin embargo, en su comparecencia ante el Congreso de los Estados Unidos, por el caso Cambridge Analytica,  Mark Zuckerberg repitió en múltiples ocasiones que la compañía no le vende datos a nadie. A propósito de ello explicó que lo que hacen es permitir que los anunciantes determinen a quiénes quieren llegar y, posteriormente, realizar el contacto. A pesar de estas declaraciones, ya es evidente que aun cuando no lo haga de manera directa, Facebook sí ha permitido de hecho que las aplicaciones de terceros comercialicen los datos de millones de personas.

Empero, la manera en que se lleva a cabo aquello que reconocen como el núcleo de su negocio, la publicidad, tampoco resulta demasiado tranquilizador. Facebook compra información sobre nuestras vidas fuera de la red a comerciantes de datos  que utiliza, junto con todas nuestras actividades en la plataforma, para clasificarnos en categorías –algunas tan sensibles como la de “afinidad étnica”–, asignándonos atributos. Seleccionando unas u otras de estas características, cualquier “anunciante” puede componer su audiencia con extrema precisión.

También puede usar datos externos, tales como direcciones de correo o números telefónicos, para configurar “audiencias personalizadas”. Con la misma facilidad, Facebook hace posible generar “anuncios no publicados” –anteriormente conocidos como dark postsque sólo son visibles para nosostros, los objetivos seleccionados, y no quedan registrados en su propia página.

De igual manera, mediante su plataforma de inteligencia artificial, FBLearner Flow, la compañía ofrece la posibilidad de predecir cambios futuros en nuestras preferencias, de manera tal que sus clientes puedan influenciar nuestras decisiones en el momento más adecuado. Este último servicio, cuyas especificidades son opacas para el gran público, tiene algunas afinidades con las cuestionables prácticas de Cambridge Analytica. Sin embargo, vale la pena recordar que en este caso hablamos de pleno acceso a la información de más de dos mil millones de usuarios.

The Intercept. Graphic: Soohee Cho

  1. Cambridge Analytica antes del escándalo mediático… 1 Respuesta
  2. Educación e innovaciones tecnológicas Deja una respuesta
  3. Videojuegos Deja una respuesta